Privacidad y Polémica

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El derecho a la privacidad e intimidad son comparables al derecho al suicidio; puedes hacerlo, pero ¿es realmente práctico? Hace unos 5 años y con el crecimiento de la libertad de información en Internet, la gente tenía mucho miedo a que se publicara su información en Internet. Por fortuna, cada vez se ha normalizado más esta situación gracias a herramientas como el MSN, la fotografía en móviles y el Fotolog. En esta entrada explico mis problemas con la Privacidad en Internet durante los años 2002-03; creo que es un buen ejemplo para hablar de la privacidad en Internet.

Cuando cursaba Bachillerato (por el año 2002-03) hice una web que titulé “POLémika” porque era mía y su objetivo era generar polémica. En esta web publicaba galerías con cientos de imágenes de gente de mi colegio y de mi clase en particular. Yo estaba en una fase adolescente y estaba más alocado, así que tenía muy pocos problemas para sobrepasar límites morales.

Esas fotos estaban tomadas con una cámara que mide unos 4×3 cm, que luego se conoció en el colegio como “Cámara Polar“. La calidad daba que desear, pero tenía la ventaja de poder hacer fotos sin que se notara. (esta cámara ya no funciona, pero he hecho la siguiente foto para mostrarla en este post)

Captura de los inicios de la web (2002)

Yo con la Cámara Polar

Yo con mi “Cámara Polar” (2008)

Las fotos las tomaba en horario de clases, e incluían fotos de profesores. En la web, estas fotos eran publicadas con títulos también polémicos, como “Mano de Bárbara” cuando en realidad estaba más enfocada otra parte de su cuerpo. Bárbara Fontanals era la chica más preciada de la clase.

Mano de Bárbara
Mano de Bárbara
Ali i Marc
Ali i Marc jugando por detrás

La web fue muy popular y conseguí la polémica que deseaba. Recibí alabanzas y quejas por todos lados. Las quejas que recibí de muchos alumn@s acerca de la privacidad fueron tan fuertes que tuve que cambiar mi estrategia. Además, algún profesor también se enteró de la existencia de la web, lo que entonces significaba una reducción de mis notas. Empezé censurando algunas partes de imágenes para contrarrestar las quejas. Les pinté gafas para tapar los ojos y cuadrados o cigarros para tapar las bocas. Para ello, utilizé el Paint (aún no utilizaba otros programas de edición de imágenes, sabía muy poco de informática)

Modificación de una de las fotos tras las quejas

Modificación de una de las fotos tras las quejas

La crispación sobre la web fue aumentando en el colegio: creé demasiada polémica. Finalmente, y como se mostraba evidente que pasaría, una chica se enfadó seriamente conmigo. La chica se llama Cristina Martí y las modificaciones que hice de la foto por la que se enfadó son las siguientes:

Cristina Mart�

Modificaciones de la foto de Cristina. Click aquí para ver en grande

Para que se entienda: en una primera instancia, se enfadó conmigo por la [imagen 1]. Entonces lo único que cambié en la web de su fotografía fue hincharle los ojos y la boca como se muestra en la [imagen 2]. Cuando fueron varios los que se quejaron, ella también formó parte de las fotos en las que tapé boca y ojos [imagen 3]. Más tarde, como ella seguía enfadada, le tapé toda la cara y le puse 2 cuernos de demonio haciendo referencia a su actitud, al tiempo que le pedía que aceptara la publicación de la imagen [imagen 4]. Finalmente borré la imagen del servidor, e incluí la siguiente frase en la portada de la web:

La censura en esta web es causa del miedo a problemas

Fueron varios los alumnos que se quejaron porque borré esta imagen. Me dijeron que “ya no era lo mismo“, y era verdad. Me debatía entre la presión de los más conservadores, que no querían aparecer ni de fondo en mis imágenes, y la presión de los más liberales, que me animaban y me daban ideas para retocar las imágenes.

¿Qué debía hacer, si quería libertad pero debía respetar?Profesor y sus explicaciones
Decidí hacer una entrada previa a la web, en la que se debían “aceptar unas condiciones” para seguir. Seguí el estilo de algunas webs del momento en las que, casi irónicamente, debías confirmar que tuvieras un programa original para poder bajarte el crack. El mensaje que añadí en la web era el siguiente:

INSTRUCCIONES

1 . Si queréis que saque alguna foto, o que cambie algun título, decirlo. Lo arreglaré
2 . Tener en cuenta que las fotos son de buena fe, y se quitan según el gusto de los fotografiados
3 . No criticar mal la web en posterioridad a su visualización
4 . Si no aceptas que ponga fotos de donde sea y a mi manera en esta web, cierra YA esta ventana

Y SI YA HAS LEÍDO LAS INSTRUCCIONES… Clika AQUÍ para entrar

o AQUÍ para Enviarme una QUEJA (será escuchada)”

Cumplí con las instrucciones, y tuve que eliminar muchas imágenes a petición de los que salían en ellas. Una vez borradas, la polémica continuó. Aunque borrara todas las fotos que me pedían y directamente no publicara las más polémicas, la gente continuaba quejándose de la web en general; ya no querían que se hicieran fotos en el colegio (ni en las clases) y se publicaran en Internet. Además, tenían miedo de salir por casualidad. Al final, tuve que poner un password para poder entrar en la galería; de esta forma, sólo mi grupo más cercano de amig@s (que no tenía demasiados problemas con la privacidad) podía acceder a la web.

Barbara atendiendo a clase

Tampoco pude contener la situación así. Corrió la voz acerca de cuál era el password, era fácil saberlo y, siendo el password público, otra vez la web estaba disponible para todos. Cambié de password y les dije a mis amig@s que no lo dijeran.

Entonces vi que la reducción de la libertad inicial de la web había llegado a ser demasiado fuerte. Empezé a no actualizar la web, porque si sólamente la podían ver mis amigos más próximos no tenía demasiado sentido; era una web destinada a todo el colegio Sant Ignasi-Sarrià. Así que la quité de Internet. Muchas veces, después de acabar con la web, muchos alumn@s me han pedido que la volviera a publicar, pero no tenía sentido: la lucha había terminado. Había luchado, y había perdido. Aunque ahora, 5 años más tarde, he decidido explicar aquí mi experiencia, que me enseñó algo sobre el respeto a la intimidad, y también sobre la obsesión por la privacidad.

Y por supuesto, fue una experiencia con la que me lo pasé genial.

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Comments
  1. Eli | Reply
  2. patricia | Reply
  3. Pol | Reply

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