Nos despertamos, como no, cansados. En California y LV, los fiesteros viven cansados. Como el resto ya habÃan ido a la Stratosphere, fuimos allà Alberto, Nacho, Agus & Pol.
Agus & Pol @ Stratosphere
Conseguimos aparcar gratis y comer prácticamente gratis en un fast food situado abajo de la torre. Desde abajo veÃamos que las tres atracciones del hotel Stratosphere, explicadas aquÃ, no estaban funcionando. Al subir a la Stratosphere nos dijeron que no podÃamos subir a las atracciones debido al viento, pero decidimos subir de todos modos porque para algo habÃamos llegado hasta allÃ.
Cuando subimos Pol had lunch there and todos nosotros dimos la vuelta al piso 108 para ver las vistas impresionantes de todo Las Vegas in the morning.
Alberto, Agus, Nacho & Pol above Vegas
Sorprendentemente, y a pesar de que nos habÃan dicho que las atracciones abrirÃan al cabo de unas 2 o más horas, las atracciones abrieron… y los tres decidimos comprarnos tickets para el Big Shot, la atracción situada en la punta de a Stratosphere.
Nuria, Angel, Carlos y Elena fueron al Hard Rock, donde esperaron a los stratosphericos un rato. En el Hard Rock Hotel habÃa entonces una Pool Party. No accedimos a ella porque nos levantamos tarde debido al TAO, y además no hacÃa muy buen tiempo y no tenÃamos ya demasiado dinero.
Angel, Carlos y Elena eating @ Pink Taco, Hard Rock Hotel, Vegas
Entrada del Hard Rock Hotel
When this house is rocking don’t bother knocking. Come on in
(Steve Ray Vaughan)
U Don’t Have 2 Be Rich 2 Be My Girl. U Don’t Have 2 Be Cool 2 Rule My World
No tienes que ser rica para ser mi chica. No tienes que ser guay disfrutar mi mundo
… Y luego, ¡volvimos! Llegamos a UCLA ya bastante tarde, a las 12 o asÃ, asà que antes paramos a cenar (creo que ya fuera del desierto). Allà todos estábamos muy cansados y decÃamos muchas tonterÃas… lo que era muy divertido. Pero de eso no hay fotos ni vÃdeos.
A la vuelta Agus fue el encargado de conducir (desde Las Vegas a LA, pues Pol habÃa conducido desde LA hasta LV), aunque evidentemente no llegó a conducir con tal suavidad y perfección como el maestro capitán Pol. Quiero recordar y dar las gracias a nuestro GPS Tom-Tom, sin el cuál no habrÃamos podido ir a casi ningún lugar de los que hemos ido (o habrÃamos tardado más).
Por cierto: Miriam, Doria, Arianne, la f.a., Franc, Kenneth, Giorgio, Sam, los 2 amigos de Sam… todos se quedaron un dÃa más en Vegas, porque habÃan llegado un dÃa más tarde que nosotros.
Pol & Nuria returning from Vegas
Agus driving back to LA
Welcome to California!
Angel salió de Las Vegas tatuado, y Pol con el pelo amarillo
Dibujo de una shirt of Hard Rock LV, muy cool pero demasiado para ser llevado por la calle
Agus pidió un zumo de naranja que se olvidaron de traer y luego pretendieron cobrar, por lo que tuvo que discutir con la señorita de la caja y 2 camareras que insistÃan en traer el zumo, a pesar de que el desayuno habÃa acabado hacÃa buen rato, cosas de la burocracia. Al final del desayuno, cuando fuimos a pagar, nuestra camarera nos esperaba junto a la caja para recibir una propina que evidentemente brillarÃa por su ausencia. Tras las caras de asco de medio personal del bufet, al llegar a las habitaciones, Nuria, Alberto y Nacho se habÃan ido del hotel por su cuenta.
Recepción del Caesars Palace
Era la 1.30pm, por lo que Pol y Carlos decidieron ir a desayunar-comer cerca del hotel. Volvieron al cabo de unos 30 minutos con la pizza y rebosantes de alegrÃa, puesto que para pagarla se habÃan jugado los 20 dólares que costaba la pizza a la ruleta de al lado de la pizzerÃa (al rojo, puesto que sabÃan que tocarÃa el rojo) y, como no, ganaron y les salió la pizza gratis (y con algún dinero de sobra).
En este momento Elena hizo algo muy raro. Llamó a su madre y dijo que la echaba mucho de menos, y empezó a disgustarle el viaje en general. No es que se lo pasara mal ni que quisiera volver a UCLA, es que querÃa volver a casa con su madre y su padre. A partir de este momento y durante el resto del viaje (incluso en la vuelta), su gran energÃa y vitalidad demostrada en todo momento hasta entonces y sobretodo en la pista de baile de JET disminuyeron enormemente, hasta tal punto de no tener ganas de hacer nada y ser un gran problema al hacer planes. Por ello, el resto de personas le empezó a coger manÃa, puesto que cuanto más la intentábamos animar, más callada estaba y más morro tenÃa.
Esta tarde tenÃamos previsto ir a la Tropicana Pool Party, de acceso gratuito, o a la Pool Party del hotel Imperial Palace, que costaba 40$ pero incluÃa comida ilimitada y alguna bebida. Pero como llevábamos lastres menores de 21 años a nuestras espaldas, los mayores no pudimos completar nuestras tareas.
Nuria ya se encontraba bien, fueron a Excalibur, Luxor, NY-NY, a la tienda de Coca-Cola, M&M’s… vaya, que por fin hizo algo en Las Vegas, puesto que hasta entonces se encontraba mal.
Todos los manjares del TAO eran demasiado caros, por lo que Agus, Angel y Pol cogieron platos pequeños, sin bebida y gracias. Aún dirÃa más: Agus y Pol se partieron medio rollito de primavera para ahorrar. Pero el sitio era de lo más cool, y comer poco ya es sano, y si es con camareras con unos 120 de pecho, que enseñan 70% de este y que van con minifalda, mejor.
Camarera de TAO. Elena y Kenneth de fondo
Angel y Pol @ TAO
Kenneth, Sam y Carlos @ TAO
Decoración humana @ la entrada del TAO.
Siento no haber podido hacer una mejor foto, pero se trata de una chica desnuda en una bañera llena de agua con flores.
Para entrar en la discoteca tuvimos que salir del restaurante y entrar por otro sitio. Como era un sitio de mucha clase, muchos tuvieron que cambiarse los zapatos por entrar, asà que esperamos a muchos que fueron al hotel y volvieron más bien vestidos. A Pol, en un principio, no le dejaron entrar porque tenÃa unos agujeros en sus jeans de diseño agujereado. Para pasar se necesitaba que una chica con ropa interior te pusiera un sello, pero la que nos tocó no fue suficientemente enrollada como para ponerle el sello.
Para solucionarlo, Pol fue a hablar con un matón negro de 2 metros de espaldas, al cuál le dijo que habÃa habido un problema y que se habÃan olvidado de darle ponerle el sello (algo que, obviamente, era mentira). Ese hombre grande dijo que ningún problema, y al final Pol pudo pasar a pesar de no haberse cambiado de ropa.
Entonces Franc y Pol se separaron del resto porque querÃan ir al lavabo, y descubrieron el resto de la discoteca en el intento. La sala que parecÃa la principaal en un principio era más bien una terciaria. Subiendo un piso hacia arriba se llegaba al tejado del edificio.
Escaleras para subir al tejado del TAO
Arriba habÃa una fiesta (dentro de la discoteca) con piscinas y strippers en bikini bailando en ellas, con fuegos decorativos y con una increÃble vista del Caesars Palace. La gente tomaba bebidas exóticas, más del 50% de la gente eran chicas y por en medio habÃa chicas que parecÃan estar en despedida de soltera. Cuando entramos pusieron unos 10 segundos de [Nirvana - Smells like Teen Spirit] y la enlazaron con música electrónica pero similar. Eso era la perfección.
Entrada a la zona del tejado
Pol en TAO
Vista desde el tejado de la disco del TAO
Pol con AMF (que es la abreviatura para decir Adiós Motherfucker).
Se trataba de Ron, Vodka, Tequila, Ginebra, un colorante y alguna otra cosa que no se sabÃa que era.
La noche siguió y siguió como es de suponer (pues el tiempo avanza inexorablemente) y al final Pol acabó con 2 strippers:
Llegado este momento Franc y Pol decidieron retirarse, pues ya eran las 4 o 5am… pero no a dormir, ¡eso nunca en Las Vegas! Decidimos ir a buscar a Agus, que pensamos que quizás estaba a la habitación, y ir al casino, que para algo existe otros tipos de vicios: ¡para disfrutarlos!
Nota: la apuesta mÃnima en la ruleta normal es de 10 dólares. La apuesta mÃnima en la ruleta de la fortuna era de 1 dólar. Por lo tanto, Pol necesitaba ganar 3 dólares para poder jugar 1 sóla vez a la ruleta.
Pol jugó y, como debÃa ser, ganó a la ruleta (20 dólares concretamente). Entonces Franc vió que eso iba para largo y se fue a dormir (porque tampoco se aguantaba mucho de pie). Agus y Pol empezaron a jugar entonces a la ruleta, en una mesa de la que no se moverÃan para nada, pues siempre ganaban.
En los casinos de Las Vegas, mientras estás sentado en una mesa puedes pedir las bebidas que quieras y sin pagarlas. Se supone que es para satisfacer al jugador, para darle ánimos para que juegue más, para emborracharlo… sea por lo que sea, los 2 Big Bosses aprovechamos esta curiosidad y pedimos muchas bebidas. Como tardan bastante en traerlas (¿quizás para que juegues durante más rato?) nos estuvimos mucho rato en la mesa sin jugar, y sólo jugando de vez en cuando para 1. disimular 2. ganar dinero.
Agus empezó con 20 dólares y Pol con $7. Al cabo de un rato de jugar a rojos y negros con 10 dólares y acertarlas TODAS, tenÃamos unos $50 y $60 cada uno:
Agus y Pol aboving the money
Entonces Agus empezó a jugar más fuerte y perdió bastante más que Pol, y se quedó a $35 dólares. Pol se quedó a $45 dólares, por lo que ganó 38 esa noche. (y unos 65 en el total del dÃa). Con el dinero ya cambiado y Agus más que contento por despertarse en medio de la noche, jugar en un casino de Las Vegas, ganar dinero y volver a la cama, entonces sà fuimos a dormir como el Demonio manda.
El Rey del Porno Gay en el Imperial Palace.
De origen madrileño (a las afueras de Cataluña)
Chica italiana que vino con nosotros.
Aún nos debe 100 dólares del coche que no pagó, a pesar de ser rica y de haberse gastado πn dólares en esta culotte
Alberto hace artes marciales en su ciudad, Sardinia
Con una agradable temperatura de unos 42º en el exterior, no hay nada mejor que salir del hotel a las 13.00 para dar un agradable paseo de 6 horas alrededor del desierto. Tras los primeros 200 metros, cuando el sudor hacÃa que las gafas de sol resbalaran sobre nuestras acaloradas fosas nasales, abastecÃmonos de agua cual maratonianos en zona habilitada a tal efecto (en Vegas, en 1 de cada 2 calles hay hombres y mujeres con cubos de hielo llenos de botellas de agua que puedes comprar por 1 dólar cada una).
En Vegas se enorgullecen de ser capaces de traer a cualquier chica que quieras, a cualquier lugar de Las Vegas, en 20 minutos o menos. Tan sólo tienes que llamar y, en 20 minutos, ya puedes tener a la chica que quieras, desnuda y a tu disposición.
Hacer el amor con Gina costó (digooo costaba) 47 dólares
Si los folletos y libritos de chicas se te quedan cortos, en Vegas siempre puedes conseguir más información pornográfica en medio de la calle
Durante el paseo por la Strip, que es la calle principal de Las Vegas, visitamos la gran mayorÃa de los casinos. Todos los casinos son muy famosos excepto el Imperial Palace, que es más bien un antro (un antro con un casino más grande que el de Barcelona y con shows cada 5 minutos, con discoteca abierta casi 24 horas, con fiestas en la piscina…).
Empezamos por visitar el Caesars Palace, porque lo tenÃamos delante de nuestro hotel. Caesars Palace fue el lugar de nacimiento de los Pussycat Dolls, un grupo de strip dance de chicas de Los Angeles. En este hotel todo está ambientado en la Antigua Roma y Grecia: las moquetas, las pinturas de las paredes, los ascensores, los nombres de los pisos, las fichas de los casinos, la arquitectura del hotel, las escaleras, las estatuas decorativas dentro del hotel… Es el hotel donde se hospeda Homer Simpson cuando va a Las Vegas, y el mismo que sale en la pelÃcula Ocean’s Eleven.
En el hotel New York-New York, los guys nos subimos a la montaña rusa (14$) que rodea el hotel por las afueras. Es una montaña rusa más bien sencilla, pero permite ver toda Las Vegas desde una posición elevada, y mola bastante. Además, la atracción rodea el hotel de New York y dura más de lo que parece. Con el calor asfixiante que hacÃa, algún que otro looping y una velocidad superior a los 100 km/h provocó que alguno con nombre empezando por A acabara sintiendo el bocadillo de atún recientemente ingerido, peró no sucedió nada desagradable.
New York - New York
Agus y el Rey, justo antes de subir en el rollercoaster de NY-NY
Por la tarde, el plan fue más o menos el mismo, seguimos visitando los casinos y hoteles, pero esta vez los del otro lado de la calle, incluyendo el de ParÃs, que contiene una imitación de la torre Eiffel bastante grande. Subirse cuesta 10 o 12 dólares según el horario. Sobra decir que no subimos, pues de Cataluña venimos.
Este grupo fue a Excalibur y más tarde al hotel Luxor, donde jugaron a la Fortune Wheel (ruleta de la fortuna) y la ruleta normal (sabÃamos que saldrÃa rojo, lo sabÃamos, aunque no nos arriesgamos los 400 dólares que nos recomendó jugar el oriental croupier basándose en que Pol “debÃa hacer honor a su segundo apellido”, que es Valiente). Empezaron con 3 dólares, llegaron a 10 con la Fortune Wheel, y doblaron las ganancias con la ruleta normal. Salieron del hotel Luxor, pues, con 17 dólares de más. La sensación de entrar en una pirámide, ver gente loca y chicas en bikini, y salir con 17 dólares de más rodeados de esfinges y palmeras es ciertamente agradable.
El otro grupo contenÃa más bien la gente de carácter moderado, con pocas aspiraciones en la vida, y que no gustan de una substancia llamada adrenalina. La composición de los grupos era cual ensaladilla rusa, una combinación suave e ideal para los dÃas de verano. Este grupo estaba formado por el Rey, el Pez, Nuria, Angel y Agus. Este grupo fue a la tienda de Adidas y a la M&M’s store, cuáles no ganadores de casino:
Una vez en el hotel nos encontramos con Miriam, Doria, Arianne y Caroline. Ellas nos verbalizaron de forma explÃcita su idea de encontrarse con nosotros por la noche en un club llamado JET, en el interior de The Mirage. Ellas, por el simple hecho de ser chicas, habÃan conseguido entrada gratis en la zona VIP, y bebidas gratis hasta las 12 de la noche. A diferencia de la PenÃnsula, en US la fiesta acaba a las 2am, en lugar de empezar. Motivados por tal tradición cultural, nos mudamos bien y rápido y fuimos a cenar a las 9pm, al restaurante California Pizza del Mirage. La cena fue a toda prisa porque las 4 chicas nos esperaban a las 10pm en la entrada del club, pero era imposible cenar 8 personas en menos de 30 minutos. Al final nos encontramos a las 10:20pm en la entrada de JET.
Nuria & Pol, yendo a cenar a The Mirage
En US, la edad de entrada a cualquier sitio es 21 años, y son estrictos al comprobarlo. De los 8 miembros del octeto mágico, tan sólo dos superaban los mágicos 21 años: P y A, los 2 Big Bosses. El momento de la separación tenÃa que llegar, todos eran conscientes de ello. Los Big Bosses se separaron del resto, y nos pusimos en la cola de guys. El resto fueron a dar un paseo por la Strip, a excepción de Nuria, que se fue a mirar Pulp Fiction porque se encontraba muy muy muy mal (dice ella).
Cola(s) de JET
The Big Bosses
El JET tiene tres colas, las de los guys, la de los invitados, y la de las chicas, que avanza a una velocidad Ï€ veces superior a la de los chicos porque allà lo que interesan son females. A diferencia de.. (¿el resto del mundo?) la proporción de chicas en los clubs de Las Vegas tiene que ser siempre superior al 50%, y se nota bastante en el interior. Por esto las chicas siempre entran antes que los chicos. Sorprendentemente Elena, el pez italiano con un ID real de 18 años, consiguió entrar en JET sin pagar, sumando un delito más a la lista de la expedición. Agus y Pol, consiguieron pases gratis preguntando en la recepción del hotel Mirage del cuál, por supuestÃsimo, eran clientes.
A partir de cuando entramos al Jet no se puede explicar todo, pues como dice el alcalde de la ciudad, “What happens in Vegas, Stays in Vegas!”. Pero algo explicaremos.
JET tiene 3 salas: la del medio es la principal. En esa sala Agus y yo bebimos gratis gracias a que las chicas cogieron bebidas (era gratis para ellas) y nos las pasaron. Entre la entrada (30 dólares) y las bebidas (3*11 dólares), una noche que en teorÃa deberÃa costar 60 dólares nos salió totalmente gratis.
La música del local mezclaba rock y electro (y humo con luces), asà que se podÃan escuchar cosas como Red Hot Chili Peppers enlazado con música electrónica:
Y en esta sale una stripper… si es lo que buscábais
Llegadas las π horas las chicas se fueron, pero Kenneth, Franc y los 2 Big Bosses no se dieron por vencidos. Decideron salir un momento del JET para acompañar a dormir a Elena, que se quedó en la cama de Angel:
Entonces los 2 Big Bosses pudieron volver a entrar a JET porque tenÃan esta marca:
Al entrar bailaron a lo loco un rato más con Kenneth y Franc, y entonces se hicieron las 4 o asÃ, hora de cambiar de pecado para pasar de Lujuria a AvarÃcia. Asà que fuimos de la disco del Mirage al casino de Flamingo, y allà se quedaron Franc jugando a Blackjack, Pol jugando a la ruleta y Kenneth y Agus fueron en busca de una hamburguesa que no encontraron. Por cierto, Elena bailaba mejor aún que las strippers, puesto que antes de venir a UCLA habÃa hecho unas 2 semanas de baile en Malibu tipo Pussycat Dolls y su estilo y vitalidad habrÃan impresionado al mismÃsimo Bochan o JB.
Franc perdió π·π·π dólares, que aunque alguna vez logró recuperar no consiguió mantener. Pol empezó juando 20 dólares, parte de lo que habÃa ganado hasta entonces en Las Vegas, pero al perderlos se jugó otros 60 dólares. Como Kenneth y Agus no querÃan jugar y Franc ya lo habÃa perdido todo, los 3 se quedaron un rato viendo como Pol jugaba fuerte a la ruleta. De hecho, cuando Agus llegó a la mesa coincidió en un momento que Pol, animado por la chica que habÃa acabado de conocer que se sentaba a su ladoy por un borracho americano, ponÃa un montón de X dólares de fichas (un palmo de altura más o menos, ya no contaban los dólares sino la altura de las fichas) al rojo, para posteriormente saltar de alegrÃa al ganar.
Debemos tener en cuenta que todos habÃamos bebido considerablemente y que nos habÃamos ahorrado 60 dólares aquella noche, y que además habÃamos ganado dinero durante la mañana y durante la noche anterior, asà que Pol decidió jugar fuerte. Asà que ya entradas las 5am empezó a jugar a números y a 20 o 30 dólares por tirada.
El juego duró mucho y Pol llegó a tener bastante dinero, pero como no se puede jugar con alcohol en la sangre lo acabó perdiendo todo por culpa de 3 zeros seguidos que tocaron en la ruleta (por los cuáles hasta el croupier se rió de la mala suerte que tuvo Pol).
Lamentamos el retraso de posts de estos dÃas. Desde que fuimos a Las Vegas el Kaos ha sido absoluto y la web no ha podido ser actualizada.
A partir de hoy intentaremos recuperar el ritmo y explicar todo lo que hemos hecho durante los 4 dÃas en Las Vegas y 5 dÃas en Los Angeles, y luego seguiremos explicando que tal nos va en San Diego, donde estamos ahora. ¡Un saludo a tod@s!
We were somewhere around Barstow on the edge of the desert when the drugs began to take hold. I remember saying something like “I feel a bit lightheaded; maybe you should drive….” And suddenly there was a terrible roar all around us and the sky was full of what looked like huge bats, all swooping and screeching and diving around the car, which was going about a hundred miles an hour with the top down to Las Vegas. And a voice was screaming “Holy Jesus! What are these goddamn animals?”
Then it was quiet again. My attorney had taken his shirt off and was pouring beer on his chest, to facilitate the tanning process. “What the hell are you yelling about?” he muttered, staring up at the sun with his eyes closed and covered with wraparound Spanish sunglasses. “Never mind,” I said. “It’s your turn to drive.” I hit the brakes and aimed the Great Red Shark toward the shoulder of the highway. No point mentioning those bats, I thought. The poor bastard will see them soon enough.
Get in! Es Jueves. La ciudad del vicio nos espera.
Salimos de UCLA alrededor de las 5. Todo vuelve a ser normal en UCLA. Ya no hay Elvis voladores, y los strikers parece que se han esfumado a jugar a los bolos, consiguiendo varios strikes en el intento. Pol es el gran maestro conductor, del cual depende todo el mundo para llegar a Las Vegas. El Viaje iba a ser largo, muuy largo.
We had two bags of grass, seventy-five pellets of mescaline, five sheets of high powered blotter acid, a salt shaker half full of cocaine, a whole galaxy of multi-colored uppers, downers, screamers, laughers… Also a quart of tequila, a quart of rum, a case of beer, a pint of raw ether and two dozen amyls.
Not that we needed all that for the trip, but once you get locked into a serious drug collection, the tendency is to push it as far as you can.
Tras esta parada, el copiloto Agus dÃjole al piloto algo asà como: “maybe I should drive“, pero Pol le contestó: “I don’t feel lightheaded, maybe I should drive”, y Pol continuó conduciendo. Salimos de LA a las 4pm y llegamos a Vegas a las 12pm. Sam y su grupo llegaron a la misma hora saliendo 3 horas más tarde, demostrando sus habilidades de conducción temeraria, que van a la par que sus habilidades para cometer delitos impunemente.
Publicidad pornográfica en las calles de Las Vegas
Al llegar a Vegas fuimos directamente a nuestro hotel, el Imperial Palace. Es el hotel del medio de la Main Strip (la calle más importante de Las Vegas) más barato de Las Vegas. Delante del hotel se podÃa ver The Mirage y Caesar’s Palace, y justo a la izquierda tenÃamos el Flamingo. Al entrar al Imperial Palace en coche nos quedamos alucinados del parking; una vez ya entrados en el parking del hotel, habÃa como calles y bancos y limusinas dentro del edificio.
Nuestro hotel, el Imperial Palace
Our room. Angel slept with Elena, Pol with Agus.
At the down-left corner you can see The Mac, the laptop we use to do Kaos Klub
Una vez aparcados fuimos a hacer el check-in, que significa pagar las habitaciones y que nos den las llaves. La recepción era un enorme casino con shows musicales en el centro cada 5 minutos, y las bebidas que llevaban la gente tenÃan la forma de guitarra gigante, como la del Elvis aparecido anteriormente en UCLA, de modo que parecÃa que tuvieran una guitarra colgada pero en realidad estaban simplemente bebiendo un poco de Coke.
Agus paying the hotel
Pol @ the reception of Imperial Palace
Carlos, Nacho & Agus @ the elevator
Tuvimos que pagar un pequeño depósito para obtener las llaves de las habitaciones. Como estábamos muy cansados del viaje, llevábamos bolsas de plástico para llevar algunas cosas y además Ãbamos vestidos cuál Johnny Depp en Fear and Loathing in Las Vegas, nuestra pinta era de homeless total (vagabundo).
Rincón de ascensor, Imperial Palace
Ya en las habitaciones, los dos big Boss de los 4 fantásticos fuimos a explorar el nuevo territorio, en busca de diversión basada en el consumo desmesurado de bebidas alcohólicas, juego, sexo, vicio… Los demás del grupo se quedaron durmiendo en sus respectivas habitaciones. Las Vegas es una ciudad que destaca por su multiculturalidad. Se pueden encontrar personas de todas las partes del mundo, todas ellas con un mismo objetivo, arruinarse o morir en el intento. Y todos ricos (excepto los homeless), con abundancia de coches tipo Lamborghinis, Hummer limusinas, Ferraris, Corvette y demás del estilo..
Hay muchas atracciones en Las Vegas: parques de diversión, montañas rusas… hoy voy a explicar la que me gustó más. El hotel
Stratosphere (ver imagen), hecho en 1996, tiene encima de todo 3 atracciones, que van cambiando con el tiempo. Como el hotel es el más alto de Las Vegas, la vista y la impresión que dan todas estas atracciones son muy fuertes y especiales.
Una es el Big Shot [ver vÃdeo] [ver vÃdeo desde el interior], un lugar donde te sientas y te disparan hacia arriba y luego, cosa que nadie se espera, eres disparado hacia abajo. Es la atracción (thrill ride) más alta del mundo y el punto más alto de Las Vegas, a una altura de 329 metros. Va a unos 75 km/h (45millas por hora), tiene un recorrido en vertical de 50 metros (160 feet). La vista es, obviamente, increÃble.
Big Shot, en Stratosphere Tower
El Insanity - The Ride [ver vÃdeo 1] [ver vÃdeo 2] es mi favorita. Son unas sillas colgadas en el aire, que sobresalen de la planta de la torre y giran rápidamente mientras se muevan hacia atrás (ver vÃdeos para comprenderlo). Está situado a 274 metros del suelo, distancia que te separa del suelo cuando estás subido en la atracción. Las sillas aguantan a las personas por una pequeña barra encima de las rodillas, sin más protecciones, por lo que realmente no te caes al suelo por la fuerza de gravedad (las sillas ruedan a una velocidad de 65km/h, o 40 millas por hora). Además se inclinan mucho (hasta 70 grados) para que te quedes mirando hacia el suelo.
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